Brecha Digital

La brecha digital: un nuevo reto tras la Covid-19

La tecnología ha cobrado un papel crucial durante el confinamiento y la posterior gestión de la pandemia. En tan solo unos días, la docencia pasó de ser presencial a íntegramente online, al igual que muchos empleos que antes se desarrollaban de forma presencial en todo tipo de sectores. Este giro de 180 grados ha dejado claro que la brecha digital tanto juvenil como adulta es un reto en el escenario actual no solo para las administraciones públicas, sino también para todo tipo de empresas y actividades.

Cuando hablamos de brecha digital podemos referirnos a dos conceptos. En primer lugar, se trata de la diferencia entre la población que tiene acceso a las tecnologías – banda ancha, dispositivos y recursos digitales- y la que no. Por otro lado, existe otra brecha digital que alcanza a todo el sistema productivo de forma estructural: algunos colectivos carecen de las competencias o habilidades digitales básicas. Y eso afecta a tanto a jóvenes como a mayores.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (2019), un 10% de los niños entre 10 y 15 años nunca usa un ordenador, y un estudio reciente de UGT indica que casi la mitad de la población entre 16 y 74 años tiene problemas a la hora de realizar gestiones sencillas a través de internet.

Brecha digital: el confinamiento revela las carencias

Durante el confinamiento ha quedado patente que esas habilidades informáticas eran más necesarias que nunca. El ejemplo más claro lo podemos observar en la educación. Es cierto que gran parte del profesorado ya cuenta con conocimientos TIC, pero también hay que tener en cuenta que un importante porcentaje tuvo que buscarse la vida como pudo tras la suspensión de las clases en marzo, ideando recursos propios y nuevas formas de enseñar basadas en la tecnología, desde casa y sin apenas formación específica.

En mayor o menor medida, en otros sectores ha sucedido lo mismo. Desde la automoción hasta la administración, pasando por la industria y la enseñanza, cada actividad ha sufrido en mayor o menor medida la brecha digital, ya sea material o por falta de competencias específicas.

Ahora se plantea un nuevo reto global, que consiste en combatir la brecha digital para tratar de equilibrar estas desigualdades y mejorar sustancialmente la capacitación profesional tanto de estudiantes como de profesionales en edad adulta.

Construir una sociedad digital desde los cimientos

El objetivo consiste en aprovechar al máximo el potencial de la digitalización. Para ello resulta fundamental que la población tenga habilidades digitales no solo para el trabajo, sino también para poder utilizar los cada vez más numerosos servicios electrónicos administrativos, los servicios de salud, así como los portales de empleo, operaciones bancarias, formación…

A día de hoy, nos encontramos con que muchas empresas vinculadas a la tecnología, como Bizintek, tienen ciertas dificultades a la hora de incorporar competencias digitales específicas y locales a sus proyectos. Por ejemplo, actualmente los perfiles más buscados de la era digital son profesionales con elevados conocimientos tecnológicas, como las ingenierías en software y hardware, analistas de datos, expertos en machine learning, ciberseguridad y FinOps…

Este hecho se puede explicar en cierta medida, debido al patrón de envejecimiento de la población y el problema de acompasar las nuevas titulaciones STEM con las necesidades de las empresas: una demanda de conocimientos cada vez más inmediata y especializada.

Aprender tecnología a través de la tecnología

Cada vez se hace más urgente una revisión del concepto tradicional asociado al aprendizaje de las nuevas tecnologías: el nuevo entorno digital dicta nuevas reglas, y las competencias tecnológicas ya no pertenecen exclusivamente a los estudiantes de las materias STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés), sino que ahora también forman parte de disciplinas transversales a todas las ramas y especialidades.

En este sentido, además de superar la primera capa de la brecha digital relativa al acceso a la tecnología, el gran desafío pasa por desarrollar las herramientas, las habilidades y competencias en su uso y en la capacidad para mejorar la vida profesional.

En Bizintek, nuestra percepción de las nuevas tecnologías nos empuja a acercar estos conocimientos a las personas, al usuario cotidiano, a través de nuestros distintos desarrollos. Diseñar y fabricar dispositivos tecnológicos diseñados para mejorar la vida de las personas es otra forma de eliminar la brecha digital. 

inteligencia artificial

Inteligencia artificial creativa: ¿puede un robot contar un chiste?

¿Estamos preparados para los nuevos límites de la inteligencia artificial? En los últimos tiempos, la IA ha dado pasos de gigante en su desarrollo, tanto en términos de aplicaciones como a la hora de crear comportamientos cada vez más “humanos”. Hoy, existen bots y algoritmos capaces de crear obras de ficción, sinfonías o incluso cuadros dignos de Velázquez. No obstante, ¿hasta qué punto es creatividad o reproducción de patrones? Esta semana Bizintek aporta otra visión sobre la inteligencia artificial creativa.

La inteligencia artificial parece imparable. Desde neveras conectadas que “aprenden” nuestros hábitos y elaboran una lista de la compra individualizada hasta complejos algoritmos que permiten organizar el tráfico en una gran ciudad, prediciendo las zonas y momentos de mayor congestión. Hoy, la IA parece capaz de todo. No obstante, los miles de desarrolladores que trabajan en este campo tecnológico, en todo tipo de sectores y aplicaciones, aún tienen una importante espina clavada: la creatividad y el humor.

La mente humana es todo un misterio, y las conexiones que establece nuestro cerebro a la hora de interpretar y comunicar la información quedan aún muy lejos del alcance de la IA. Sin embargo, lograr una inteligencia artificial “humana” es el santo grial de esta tecnología, y sin duda se están dando pasos hacia la consecución de esta meta.

Man vs. Machine

Todo arrancó en Filadelfia (EE.UU.) en 1996, cuando el superordenador de IBM Deep Blue se impuso al entonces campeón de ajedrez, Garry Kaspárov, en la primera partida de un encuentro pactado a seis. Conmoción total. A pesar del mazazo, el gran maestro ruso dominó con tres victorias, y dejó el marcador final en 4 a 2 a su favor. La máquina seguía por detrás de la persona, pero demostró su increíble capacidad para reproducir nuestros pensamientos. No obstante, a día de hoy, muchos programas de ajedrez modernos darían una auténtica paliza al mejor jugador del mundo en apenas segundos.

Hoy la IA nos puede llevar a Marte, o incluso componer una sinfonía que nada tendría que envidiar a una de Beethoven, pero no consigue ser realmente graciosa. ¿Sería capaz un robot de reírse con el humor negro?

¿Cómo sería un cómic escrito por una inteligencia artificial?

Los algoritmos son capaces de reconocer un tumor en una persona, pero no una broma espontánea o una ofensa. Sin embargo, es cierto que se han logrado conductas sorprendentes que podrían rozar la creatividad humana. Por ejemplo, ¿cómo sería un cómic de Spider-Man escrito por un bot de inteligencia artificial? Pues bien, Marvel ha realizado un experimento para comprobar que un robot efectivamente puede “escribir” un guión. Pero, ¿con qué resultado? ¿Se traduce en creatividad o es una sencilla repetición de patrones?

El hecho es que Marvel ha conseguido que un bot informático absorba miles de horas de películas de Spiderman y cientos de miles de páginas de sus cómics, para así captar la esencia de los personajes y de la historia. El bot lo consiguió, y la historieta ha sido publicada en el número 25 de Amazing Spider-Man como un relato independiente al final de la revista. Pese a que el bot captura con éxito la naturaleza de los personajes, algo hace que después todo se mezcle de forma absurda y da como resultado situaciones hilarantes.

Otro pequeño paso para la IA, un gran salto para nosotros

A pesar del tinte rocambolesco que adquiere toda la trama, este hito tecnológico y creativo puede compararse con la primera partida que ganó Deep Blue (el programa de ajedrez de IBM) a Kasparov (el entonces número uno). Es un comienzo, y sin duda en los próximos tiempos la IA tendrá la capacidad de ser más creativa, ofreciendo conexiones más naturales entre la mente humana y las aplicaciones tecnológicas.

Ahora, el gran desafío consiste en implantar la conciencia, el humor y la creatividad en un sistema electrónico. ¿Es capaz un robot de contar un chiste? En principio sí, pero no sería espontáneo, ya que no cuenta con el bagaje cultural, social y de aprendizaje que poseemos. Según la periodista y escritora Marta García Allert, autora de Lo Imprevisible (Planeta), “el humor, como al estupidez, resumen lo que nos vuelve imprevisibles a los humanos”. Hemos sido muy generosos en prestar a las máquinas la palabra inteligencia…”. Según García Allert, “nuestra salvación es la ironía”.

Como expertos en diseño electrónico y desarrollo de productos y aplicaciones de alta tecnología, en Bizintek confiamos en la IA y los entornos digitales como herramienta de futuro para optimizar nuestra vida cotidiana. Nuestra forma de entender la innovación pasa por encontrar soluciones adecuadas y efectivas a cada idea, es decir, haciendo realidad los proyectos de las personas.

 

Smart City

De smart cities a safe cities: un giro en el desarrollo tecnológico urbano

La pandemia de COVID-19 sin duda ha revolucionado el uso y el desarrollo de la tecnología, especialmente en nuestras ciudades. El impacto humano, económico y social del coronavirus también conlleva efectos a nivel tecnológico. Hoy, la herencia de la epidemia supone un cambio en el concepto de smart city: el conocimiento científico y tecnológico es la llave hacia la safe city, una ciudad más inteligente y mejor equipada para afrontar futuras crisis con garantías.

Actualmente, las ciudades son el escenario en el que se dirimen los mayores retos de la sociedad moderna, y en este sentido la pandemia de COVID-19 no ha hecho sino ampliar el peso de las aglomeraciones, tanto en el planteamiento de los problemas como de las soluciones. Efectivamente, las ciudades albergan los principales desafíos urbanos como la movilidad, la calidad del aire, la saturación del suelo, el impacto tecnológico, la gentrificación, la desigualdad, la salud pública…

En consecuencia, también son las grandes ciudades quienes experimentan primero con soluciones innovadoras, nuevas regulaciones y problemáticas sociales en constante cambio. Sirven como campo de pruebas para hacer escalar las políticas más exitosas a otras regiones o niveles de gobierno. Ahora mismo, nuestras ciudades están en una encrucijada totalmente condicionada por un virus aún en expansión, donde la capacidad de liderazgo y respuesta que asuma cada urbe a través de la tecnología de los datos, el IoT y la inteligencia artificial nos pueden permitir construir entornos urbanos más prósperos y seguros.

¿Qué es una smart city?

En primer lugar, el concepto de ciudad inteligente o smart city surgió durante la primera década de los 2000, una dinámica de desarrollo urbano innovadora marcada por varias líneas directrices: la productividad, la sostenibilidad económica y medioambiental y el bienestar de las personas como centro del proyecto, todo ello unido a través de la tecnología.

No se trata de si la ciudad es inteligente en sí, sino de cómo se organiza de forma lógica y con visión de futuro. Esta inteligencia se obtiene al maximizar los recursos de las grandes urbes actuales, que suelen ser escasos, para llegar al mayor número de personas y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Tecnología contra la pandemia: hacia la safe city

Ahora, la COVID-19 añade una nueva incógnita a la ecuación de las smart cities. Esta emergencia sanitaria, social y económica ha impulsado el desarrollo de nuevas tecnologías y su aplicación en muchos ámbitos de nuestra vida diaria, como el control de aforos, los sistemas de medición de temperatura, la monitorización de la movilidad de un grupo humano… ¿Estamos avanzando hacia una safe city, dejando de lado aspectos fundamentales en el concepto de ciudad inteligente?

Todas estas medidas, probablemente necesarias a corto plazo, plantean un necesario cambio de dinámica una vez controlada la epidemia. La respuesta a largo plazo a esta crisis dependerá de cómo las ciudades reaccionen a la necesidad de satisfacer necesidades esenciales pero parcialmente conflictivas: seguridad y libertad, privacidad y acceso a los datos. Una vez más, la tecnología parece ser la única solución viable para alcanzar el concepto de safe city.

Libertad y privacidad en las smart cities del futuro

Sin duda esta pandemia ha demostrado la importancia del intercambio de datos y ha puesto a prueba tanto la infraestructura social como nuestros marcos legislativos, especialmente en el ámbito de la privacidad. En muchos sentidos, el virus ha conseguido en pocos meses lo que la amenaza del cambio climático no ha logrado en los últimos años.

En Bizintek, somos conscientes del increíble desarrollo digital que van a conocer nuestras ciudades en los próximos años. No obstante, no creemos en la simple suma de tecnologías: se pueden alcanzar muchos objetivos empleando diferentes tecnologías, no existe solo un camino, pero la tecnología no es una solución en sí misma. Nuestra meta es lograr que las nuevas tecnologías realmente sirvan para mejorar la vida de las personas en las ciudades, haciéndolas más seguras, cómodas y eficientes.

 

spacex

¿Cómo SpaceX ha logrado abaratar el viaje al espacio?

El regreso a la Tierra con éxito de la cápsula tripulada de SpaceX marca una nueva era espacial, demostrando que una empresa privada puede alcanzar el máximo nivel tecnológico y desarrollar actividades a la altura de las grandes potencias mundiales. Esta semana, Bizintek analiza las claves de este acontecimiento histórico más allá de los detalles de la propia misión. ¿Cómo han conseguido abaratar el coste del billete al espacio?

El año pasado se celebró el 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna. A día de hoy, sigue siendo una hazaña difícil de imaginar incluso con la tecnología actual, teniendo en cuenta que los ordenadores que dirigían la misión Apollo 11 tenían menos potencia que nuestros teléfonos móviles. Cuando pisamos la Luna en 1969, se hizo gracias a la política estadounidense de la época y a recursos públicos: fueron los científicos de la NASA —un organismo público— y el dinero del contribuyente quienes sirvieron para alcanzar ese hito.

A día de hoy, eso ya ha cambiado. Ahora, las grandes empresas privadas están llamadas a ser el centro de esta peculiar nueva era de la carrera espacial. El proyecto SpaceX es una empresa estadounidense que nació en 2002 de la mano del magnate y gurú tecnológico Elon Musk – CEO de Tesla y fundador de PayPal, entre otros – con el objetivo de abaratar los viajes espaciales y hacer posible la colonización de Marte. Fue la primera empresa privada en hacer regresar cohetes a la Tierra con energía de propulsión para que puedan volver a ser usados en lugar de ser desechados.

¿Por qué una empresa privada lanza al espacio astronautas de la NASA?

Desde comienzos de los 2000, la NASA ya se planteaba externalizar el transporte de tripulación a la Estación Espacial Internacional (EEI). La razón es muy sencilla: hasta ahora, la agencia norteamericana dependía de la cápsula rusa Soyuz para poder llegar a la EEI, una instalación en la que han invertido más de 100.000 millones de dólares. En esta tesitura, Rusia era el incómodo e ineludible socio para viajar al espacio.

Aparte del comprensible resquemor que este hecho genera en los estadounidenses, la Soyuz daba preferencia siempre a cosmonautas rusos, y el precio del billete espacial se ha incrementado de forma notable en estos últimos años, pasando de los 20 millones que cobraban los rusos en 2010 a 80 millones de dólares en la actualidad. Según las últimas estimaciones, SpaceX habría reducido esta cifra hasta los 55 millones de dólares. Casi nada.

¿Cómo ha logrado SpaceX abaratar el viaje al espacio?

Parece sorprendente, pero a pesar del coste de este increíble proyecto privado — en gran parte acaparado por los altos sueldos de los ingenieros implicados en esta tarea— la cápsula Crew Dragon de SpaceX ha sido un transporte espacial particularmente asequible de desarrollar.

En este sentido, aplicando los últimos métodos y tendencias de la ingeniería, como pueden ser la ingeniería colaborativa, la filosofía iterativa y al reutilización de recursos, se ha alcanzado el éxito en el primer viaje desde suelo estadounidense y en una nave comercial hasta la EEI desde que en 2011 concluyó el programa de transbordador de la NASA. Esta dinámica de proyecto iterativa de la que hablamos ha permitido aprender de cada lanzamiento desde 2002, e ir puliendo los elementos que contribuyen a perfeccionar y optimizar los viajes al espacio.

Esta dinámica se asemeja al concepto de ingeniería de Bizintek, basado en el análisis de necesidades desde el punto de vista de usuario, mercado y tecnología, la ingeniería multinivel y una estimación real de los costes de desarrollo e industrialización, con un escalado conforme a las necesidades del cliente y del mercado.

Cohetes reutilizables: se amortizan con cada nuevo lanzamiento

Sin embargo, el factor clave de SpaceX es la capacidad de usar elementos reutilizables. Los cohetes Falcon 9 son el ejemplo perfecto de esa reusabilidad, y en cuanto quedó claro este concepto se asumió que el proyecto sería menos costoso que otros lanzamientos. La primera primera etapa del viaje supone buena parte del coste total del cohete (cerca del 75%). Poder reutilizar este transporte implica que, con cada nuevo uso, el coste de cada lanzamiento se amortiza de manera creciente. Sin ir más lejos, el Falcon 9 llevaba reutilizándose desde su primera misión en mayo de 2018. Este era su lanzamiento número 29, y esta previsto que alcance los 100 viajes espaciales. Hagan cuentas.

Por último, la NASA también ha sabido jugar sus cartas. Al delegar en empresas privadas, ha abierto una guerra comercial y básicamente deja que las compañías se peleen por alcanzar el objetivo de la manera más eficiente. Obtener un contrato con la NASA es todo un éxito, y por ello los competidores han tenido especial cuidado en reducir los costes al máximo, algo que en un enfoque más tradicional con empresas públicas no suele ocurrir.

Bizintek, un concepto de ingeniería adaptado a la nueva era

Al igual que SpaceX, Bizintek sigue un concepto de la ingeniería eficiente y sostenible: partiendo de la idea de un nuevo producto, de un producto a mejorar o de una necesidad del mercado, analizamos su viabilidad tecnológica, tendencias tecnológicas, diseño, costes y garantizamos la salida al mercado del producto en fecha y presupuesto.

Industria 5.0

La Industria 5.0 llama a las puertas ¿estamos preparados?

Hace ya tiempo que el concepto de Industria 4.0 llegó para quedarse. Ya no es un término abstracto marcado por tecnologías imposibles. Hoy, la digitalización ya es un hecho, la inteligencia artificial está entre nosotros y no nos sorprende su presencia, nuevas máquinas aparecen cada día… Ahora, en Bizintek nos preguntamos, ¿cuál es el siguiente paso? Hoy, la Industria 5.0 ha llegado a nuestra puerta, y lo hace para quedarse.

No llevamos ni una década hablando de Industria 4.0, pero para algunos visionarios ya es hora de estudiar el siguiente paso. Muchas empresas aún tratan de asimilar en qué consisten los cambios que implica esta evolución tecnológica del sistema socioeconómico, otras ya se han adentrado de pleno en la era digital y unas pocas privilegiadas encaran a marchas forzadas la siguiente gran revolución industrial: estamos ante la Industria 5.0.

¿Qué diferencia hay entre Industria 4.0 e Industria 5.0?

Como ya hemos analizado en Bizintek en anteriores posts , el concepto de Industria 4.0 es una realidad actual en pleno desarrollo, marcado por una línea directriz: la digitalización de los procesos productivos en la industria, bien mediante sensores bien mediante sistemas de información, con el objetivo de transformar dichos procesos para hacerlos más eficientes. Las principales características de su desarrollo son un continuo crecimiento y un ritmo de cambios muy rápidos, con el objetivo de prosperar y mejorar los niveles de vida a través de servicios y productos de alto valor añadido.

Ahora bien, a diferencia de la industria 4.0, donde predominan los robots industriales, en la Industria 5.0 se va más allá de la propia tecnología, el ser humano es el protagonista y la máquina está a su servicio. Ya en 2015, el concepto de Sociedad 5.0 nació en Japón para proyectar un sistema en el que nadie se quede atrás. Se trata de poner a la sociedad en el centro de las transformaciones tecnológicas en curso en la Cuarta Revolución Industrial. De este modo, con la tecnología como elemento catalizador y transformador, la clave está en aprovechar sus beneficios para el bien común de los ciudadanos de una manera igualitaria, creando una sociedad superinteligente que pone a la persona en el centro de la Industria 4.0.

Las características de la Industria 5.0

En palabras más sencillas: en la Industria 4.0, los humanos monopolizan la generación de conocimiento e inteligencia con ayuda de la tecnología, y la Industria 5.0 va dirigida a que esa generación de conocimiento e inteligencia provenga de las propias máquinas, mediante un uso de la IA al servicio de las personas.

  • Fabricación personalizada. La Industria 5.0 supondrá un boom de los productos a la carta. Actualmente, disponemos de un abanico casi infinito de productos, por lo que el próximo paso es adaptarlos a las necesidades individuales gracias a las nuevas posibilidades tecnológicas de producción.Llegan los cobots. Son necesarios para cumplir el punto anterior: de la mano del ingenio humano, los robots colaborativos se encargarán de generar los productos. Así, esta tecnología será la clave fundamental de la Industria 5.0.
  • Empoderamiento humano. Se destruirá empleo, es cierto, pero se generará otro de calidad. Se delegarán las tareas mecánicas, peligrosas y rutinarias a la Inteligencia Artificial. Así, las personas tendrán más tiempo para desarrollar con éxito esas tareas que solo la razón puede ejecutar.
  • Inmediatez y calidad. Toda la cadena de valor será mucho más rápida gracias a la colaboración entre tecnología y personal. Desde la materia prima a la logística, pasando por la producción y la comercialización, las máquinas impulsarán un ciclo industrial marcado por la rapidez.
  • Medioambiente y sostenibilidad. Ya lo estamos viendo. Gracias al desarrollo tecnológico, muchas compañías enfocan su estrategia largo plazo en formas de producción sostenible basadas en energías renovables, reutilización, uso responsable… El gran reto de la Industria 5.0 en este sentido es reducir la cantidad de residuos de todo tipo que genera nuestro sistema industrial.

La sociedad, en el centro de la Industria 5.0

Una cosa está clara: es cierto que las entidades que enfoquen su estrategia productiva en el nuevo marco que plantea la Industria 5.0 ocuparán una posición privilegiada en futuros mercados, además de contar con una estructura flexible para capear posibles temporales económicos. No obstante, también tendrán una misión: mostrar al resto del mundo las ventajas de la tecnología a nivel humano, para así convencernos de sus beneficios.

En Bizintek, nuestra especialidad es poner la tecnología al servicio de la sociedad. Siempre hemos planteado cada proyecto desde el punto de vista humano, buscando maneras para encontrar soluciones accesibles para cada caso. Cada vez que nace una nueva tecnología, nuestro deber es lograr materializarla en aplicaciones útiles, eficientes y enfocadas a mejorar la vida de las personas, ya sea en su trabajo, sus tareas cotidianas o sus aficiones.

tabla-onean

¿Cómo nació la tabla de surf eléctrica Onean?

De proyecto interno de Bizintek a líder mundial en su segmento de tablas eléctricas autopropulsadas. ¿Cómo logró Bizintek desarrollar la increíble tabla Onean, un éxito internacional que ha difundido el nombre de ambas compañías en todo el mundo?

Bizintek y Aquila van de la mano de Onean, la tabla eléctrica autopropulsada que triunfa en todo el mundo. En concreto, fue Iñigo Sobradillo, cofundador de Bizintek y amante del windsurf, quien tuvo la idea en primer lugar. La compañía de tablas autopropulsadas nació en el seno de Bizintek, cuando la ingeniería aún se encontraba experimentando con proyectos de movilidad eléctrica. Es decir, la idea de crear una tabla de surf eléctrica surgió dentro de una empresa cuya prioridad pasa por cumplir con todos los requisitos de sus clientes.

Por ello, muchas veces faltaba el tiempo para poder desarrollar esta iniciativa pionera, y sus creadores sacaron adelante el proyecto a base de sacrificio y de malabarismos a la hora de compaginar tareas. Casi tres años de harduo trabajo después, la tabla Onean empieza a materializarse definitivamente a través de prototipos, desarrollos de motores, microturbinas y baterías.

¿Cómo construir un proyecto tecnológico de éxito?

Una vez consolidado el proyecto de lanzar al mercado una tabla eléctrica, el gran reto entonces consistía en encontrar la financiación necesaria. Aquí viene quizás la parte más sorprendente de la historia de Onean. Como dicta el manual de la auténtica startup, Sobradillo decidió hacer un llamamiento a los futuros clientes a través del modelo del crowdfunding.

Tras grabar un vídeo promocional que caló entre posibles usuarios, se propuso que los interesados que adelantaran el pago para ser los primeros en poder disponer del producto. El vídeo dio la vuelta al mundo, y de pronto los responsables del proyecto se encontraron con más de un millón de euros en pedidos. Es más, el volumen de transferencias desde el extranjero era tal que el banco pedía explicaciones para entender lo que estaba pasando.

Aquila nació con la misma concepción que Bizintek: el límite de la tecnología está marcado por su utilidad. En este caso, en cuanto el usuario descubrió el producto, su utilidad quedó de manifiesto: casi un millón y medio de euros en financiación anticipada e internacional lo atestiguan, y su imparable éxito desde entonces lo confirma.

Onean: la tabla eléctrica que triunfa en todo el mundo

Hoy Aquila, que vende sus tablas bajo la marca Onean, cuenta con instalaciones renovadas y ampliadas en Bilbao. Bizintek se encarga de la electrónica, del cerebro de la tabla. Otros componentes provienen del extranjero, de Asia, Alemania… A día de hoy, Aquila emplea a 25 personas y produce 60 tablas a la semana. Todo un logro tecnológico, económico y social para una compañía que nace en el seno de una ingeniería, compartiendo su misma pasión por la tecnología y por crear nuevas experiencias únicas a través a ella.

Y… ¿cuál es el camino a partir de ahora? Eso sí, a pesar de su éxito, las personas al frente de Aquila tienen los pies sobre el suelo. “No queremos crecer demasiado rápido. Preferimos ir al ritmo del mercado, que va poco a poco conociendo el producto”, asegura Iñigo Sobradillo, cofundador de la compañía. La ingeniería seguirá siendo el centro de la empresa, que pretende diversificar el producto hacia nuevos usos como el salvamento marítimo o el freestyle. Además, en breve incorporará talleres especializados y abrirá una nueva ronda de financiación. Onean y Aquila surcan las olas, sin prisa pero sobre todo sin pausa.

Onean en cifras: un rendimiento digno del siglo XXI

  • Velocidad: entre 18 y 45 km/h
  • Precio: de 5.000 a 10.000 euros
  • 14 kilos de peso, 2 horas de carga, autonomía mejorada (+30 minutos a plena velocidad).
  • Modelos Carver X, Manta y Carver Twin.
  • ¿Dónde comprar esta tabla? A través de la web de Onean o mediante algunos distribuidores locales.

tabla-onean-urdaibai

tabla onean

tabla onean

Tecnología

¿Cómo aumentará la inversión en tecnología?

La tecnología ya no se percibe de la misma forma que antes del coronavirus. En efecto, esta epidemia ha cambiado la manera en que muchas personas y empresas se relacionan y utilizan la tecnología en su vida cotidiana. El comercio electrónico, el trabajo en remoto y las plataformas de redes sociales han vivido un boom durante la primavera de 2020, y los resultados de los gigantes tecnológicos estadounidenses así lo confirman.

La tecnología marcará la nueva era postpandemia, no cabe duda. Como ya analizamos recientemente en Bizintek, el uso que hagamos de la tecnología como recurso clave y las innovaciones por llegar será un factor fundamental. No solamente a la hora de recuperar el desarrollo económico e impulsar actividades seguras, útiles y atractivas, sino también como factor distintivo primordial para nuevos sectores y empresas.

Está claro que el baile de cifras, previsiones y augurios económicos, así como la amenaza constante de nuevos rebrotes, hacen que no exista certeza alguna sobre el futuro de ciertos sectores. No obstante, otros campos aumentarán indudablemente su inversión en tecnología.

¿Qué sectores aumentarán su inversión en tecnología?

Es el caso, por ejemplo, del sector del retail. Si nos fiamos de las estimaciones realizadas por Toshiba TEC, el mercado retail español invertirá 800 millones de euros este 2020 en tecnología, un 256% más que hace un año. El retail consiste en la venta al detalle, es el último eslabón de la cadena de distribución comercial entre el producto o servicio y el usuario final: la conexión entre producto y mercado.

Cada vez más, el retail como tal ya no está vinculado a un establecimiento físico, sino que puede desarrollarse a través de otros canales, tendencia que sin duda ha crecido durante la epidemia. No obstante, las tiendas físicas están ahí, nos gusta frecuentarlas y suponen el sustento de millones de personas.

En concreto, el sector retail ampliará de forma exorbitante su inversión en nuevas tecnologías para gestionar el control de aforos y la movilidad dentro de los establecimientos, mantenimiento de la distancia física, aplicaciones de gestión para empleados, reducción de las operaciones de manipulación, etiquetado automático… Las inversiones alrededor de este tipo de medidas tendrán especial importancia a la hora de que los clientes finales se decantes por un comercio u otro.

Ciberseguridad, digitalización y teletrabajo: las empresas necesitan tecnología

De forma paralela, la transformación del comportamiento de particulares y empresas a la hora de afrontar el teletrabajo está impulsando la digitalización y la migración hacia la computación en la nube. Ahora mismo, el enfoque tradicional de aplicaciones e infraestructura tecnológica está en plena evolución, ampliando la necesidad de encontrar soluciones novedosas como el software colaborativo.

Otras tendencias destacables abarcan áreas como la inteligencia artificial, internet de las cosa, o incluso videojuegos. Como expertos en ingeniería de ciclo completo, la visión de Bizintek trata de ir un paso por delante de estos cambios inminentes a corto plazo. En este sentido, vemos probable que la recuperación de la economía, una vez superada esta crisis, dará paso a un incremento del gasto en tecnología durante los próximos cinco años, como mínimo.

 

En Bizintek, somos conscientes de que nos encontramos en una encrucijada tecnológica que, como sociedad, nos impone el deber de desarrollar tecnología al servicio de la sociedad. Ahora mismo, nuestra labor es mejorar el día a día de las personas, las empresas y la actividad económica a través de nuestra experiencia y visión innovadora.

coronavirus-tecnologia

Búsqueda de talento: el reto de Bizintek tras el coronavirus

En sus 15 años de historia, Bizintek ha afrontado diferentes retos y momentos cruciales. Sin duda la pandemia del coronavirus y la emergencia sanitaria que ha generado ha afectado a la actividad habitual de todo el sector, pero ahora se presenta un nuevo escenario marcado por la oportunidad tecnológica. Esta semana, analizamos el ecosistema tecnológico postcovid, marcado por una meta crucial: la búsqueda de talento.

A diferencia de lo que ocurre en otros sectores, irremediablemente frenados o incluso paralizados por los efectos del coronavirus, Bizintek tiene la suerte de haber podido seguir adelante incluso en estas circunstancias. La clave ha sido contar con el apoyo de los clientes: los proyectos siguen adelante, la ilusión de la plantilla y de todos los colaboradores se mantiene intacta, y entre todos el objetivo común sigue siendo el mismo: seguir creciendo y gestionando este desarrollo de manera responsable y sostenible.

20% de crecimiento anual: Bizintek tiene visión de futuro

Después de dos años de mucho trabajo en los que Bizintek ha dado un salto en la profesionalización de la empresa y su consolidación corporativa, ahora contamos con la capacidad para gestionar este crecimiento.
A día de hoy, el mayor reto para Bizintek y para el resto de empresas que desarrollan nuecvas tecnologías en Euskadi es la captación de talento. Resulta insospechadamente complicado encontrar personas con los perfiles técnicos necesarios para satisfacer la feroz demanda de copetencias que caracteriza este sector, como ingenieros electrónicos por ejemplo. En definitiva, dejando al margen el aspecto comercial, el reto fundamental para las empresas tecnológicas en los próximos cinco a diez años es atraer y retener el talento.

Un trabajo atractivo, con visión de futuro, pero sin cantera

El objetivo de Bizintek es ser una empresa atractiva para las personas: abordamos proyectos muy diversos, repletos de posibilidades a todos los niveles. El problema es el siguiente: resulta muy complicado competir con grandes empresas que demandan ingenieros, como Price Waterhouse por ejemplo, y que acaparan la atención de las nuevas generaciones según terminan sus estudios. Sin ir más lejos, las últimas incorporaciones a Bizintek proceden de fuera de Euskadi.
Actualmente, nuestro mercado laboral presenta una serie de carencias. Faltan tanto perfiles técnicos como la motivación para realizar este tipo de estudios. Las empresas tecnológicas que compiten al nivel de Bizintek tienen un gran reto por delante, y consiste en explicar a las nuevas generaciones cómo funcionan sus empresas y de qué manera pueden enriquecer sus carreras. Resulta muy complicado retener el talento a nivel local, ya que los gigantes del mercado resultan mucho más atractivos a ojos de estudiantes recién graduados.

Los límites del IoT en la tecnología post pandemia

En estos momentos, Bizintek está recibiendo muchas consultas sobre proyectos relacionados con tecnología contactless. Por ejemplo, ya se está desarrollando un sistema de control de aforos para garantizar el distanciamiento físico en diversos espacios.
Por supuesto, el auge de este tipo de tecnologías es un factor positivo para Bizintek, porque es el mundo que conocemos y nos apasiona. No obstante, desarrollar productos electrónicos en base a las nuevas normas sanitarias es un proceso que hay que tomar con mucha prudencia. Un dispositivo tecnológico no se diseña desde cero en dos meses. En este mercado regido por la oportunidad y la necesidad resulta más interesante fijarse en opciones ya desarrolladas para adaptarlas al contexto actual.

Para Bizintek, el límite de la tecnología está marcado por su utilidad. No importa cómo de complejo y avanzado sea un dispositivo, lo primero es que sea útil. Lo que desarrollemos a partir de ahora tiene que ser más útil que la opción anterior. Buscamos crear tecnología que ayude a las personas, que les permita ser más eficientes, o mejorar su vida diaria, o ahorrar costes en su trabajo… La tecnología en sí misma no es el objetivo, sino el medio.

Covid19-Tecnologia

COVID-19: la epidemia de la innovación tecnológica

Desde el comienzo de la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus, la tecnología ha estado en el centro del debate. En esta epidemia nos hemos apoyado en la innovación para tratar de dar respuesta a los sucesivos desafíos que se iban planteando. En Bizintek nuestra misión es pensar en el futuro. ¿Cómo podemos mejorar nuestra actividad para cumplir con la nueva demanda tecnológica que requerirá el sistema socioeconómico postcoronavirus?

En este contexto, la inversión en innovación y el desarrollo de avances tecnológicos pueden ofrecer a las empresas una ventaja competitiva única, especialmente en esta época de profundos cambios en los comportamientos sociales y empresariales. Ahora, en esta situación tan incierta, el objetivo de Bizintek es identificar el uso de la tecnología como recurso clave y factor distintivo primordial para el desarrollo económico, ya que nos permitirá aprovechar la información para ayudar a los más afectados y prevenir futuras situaciones similares.

Una pandemia controlada a través de la tecnología

Desde las aplicaciones utilizadas para realizar el seguimiento de los casos positivos a través del móvil (con mayor o menor invasión de la privacidad) hasta los drones con cámaras HD para garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias, pasando por todo tipo de desarrollos directamente relacionados con la COVID-19 (respiradores, cámaras térmicas, nuevos materiales sanitarios), esta crisis ha revelado una vez más que la tecnología está aquí para cambiar nuestras vidas.

Recientemente, el informe “Perspectiva del COVID-19: Tecnología e innovación contra el Coronavirus“, elaborado por la consultora internacional Grant Thornton, vaticina que tecnologías como el blockchain, la impresión 3D, las aplicaciones móviles, la inteligencia artificial o la robótica serán nuestras más efectivas herramientas para luchar contra la pandemia y minimizar su impacto en la actividad empresarial, tanto ahora como en el futuro.

Robótica e innovación para frenar el virus

Este informe analiza qué aplicaciones tecnológicas ya están ayudando a mejorar los procesos de toma de decisiones, optimizar el rendimiento y las competencias de los recursos humanos y prever situaciones problemáticas antes de que ocurran.

En el caso de la gestión de la crisis del coronavirus, la tecnología Blockchain permite por ejemplo una gestión eficiente del material sanitario, ya que garantiza la trazabilidad de su cadena de suministro. En países como España, esta utilidad podría haber reducido la incertidumbre haciendo más transparente el proceso de abastecimiento. Esta tecnología también evita la propagación de bulos mediante el rastreo del origen de las noticias.

En otra línea, la impresión 3D también ha revelado ser un aliado tecnológico en tiempo de crisis: gracias a este medio productivo, se ha podido fabricar material indispensable de forma urgente, con una producción descentralizada y que en muchas ocasiones ha permitido un abastecimiento rápido y asequible de los hospitales: pantallas faciales, respiradores, piezas para otros equipos… Según el estudio de Gran Thornton, se ha logrado producir respiradores en tres horas y por solo 100 euros, en contraste con su precio de mercado, que a menudo excede los 15.000.

Hacia una nueva sociedad más digital y distanciada físicamente

Son muchos los aspectos que, tras el impacto de esta pandemia, se tendrán que rediseñar desde un punto de vista tecnológico, en la actividad económica en general y en el sector TIC en particular. Por ejemplo, el teletrabajo ha llegado de forma repentina y cada vez parece una opción más viable para ciertos tipos de empresa. ¿Cómo afrontar de golpe los retos que impone la aplicación del teletrabajo, tanto en el sector público como en el privado?

En Bizintek, nuestra misión es que este tipo de cambios sea a mejor, y ahora mismo la innovación se encuentra en una encrucijada decisiva. ¿Cómo será el futuro tecnológico postcoronavirus? ¿Cuáles van a ser las nuevas necesidades tecnológicas del entramado socioeconómico? Debemos empezar a pensar en el futuro y en los escenarios por venir.

Sin embargo, todo va más allá. De la tecnología dependerá también el futuro de un sector clave como el educativo, y los efectos de este escenario en la cadena de valor de las nuevas tecnologías ya se están haciendo notar. De la investigación al desarollo, pasando por el diseño y la cadena distribucióin, el sector de las TIC también se verá obligado a reinventarse durante esta pandemia.

En Bizintek, ahora más que nunca debemos continuar en la brecha de la innovación, haciendo uso de herramientas tecnológicas como el Big data, el blockchain o la inteligencia artificial para desarrollar aplicaciones que permitan mitigar los efectos colaterales de la nueva realidad que nos va a tocar vivir.

innovación sanitaria

En Bizintek aportamos nuestro granito de arena a la lucha contra el Covid19

Con el paso del tiempo, cuando vas alcanzado la madurez cada vez eres más consciente del valor que tiene la salud para cada una de las personas. Ni qué decir tiene que, en estos momentos tan difíciles aumenta exponencialmente su valor. El que nuestros profesionales sanitarios puedan contar con las herramientas necesarias en su lucha sin cuartel, se hacía y se hace imprescindible. Esto nos hace recordar cuando Prodol Meditec nos dio la oportunidad y la confianza de colaborar en su proyecto.

Prodol Meditec fabrica vídeos laringoscopios desechables para intubar a pacientes cuando estos necesitan ser conectados a un respirador por dificultades respiratorias o en las cirugías. Ahora nos podemos sentir orgullosos de que cuando se realiza una intubación con sus productos, parte de nuestro esfuerzo facilita la vida del profesional sanitario. Juntos hemos aprendido mucho en estos quince años. Gracias a ellos, Bizintek comprendió muy pronto lo importante que podía ser el sector sanitario para su desarrollo. Tanto a nivel empresarial como una forma de poner la ingeniería al servicio de la sociedad.

Como parte del equipo de Bizintek, esto nos hace sentirnos orgullos por lo que aportamos a la sociedad en este y otros proyectos. Nos hace coger fuerzas cada día y aportar nuestro esfuerzo en hacer realidad los sueños de nuestros clientes. Gracias a su confianza, somos partícipes del éxito de sus productos.

Llevábamos un tiempo pensando en escribir un artículo como este, para agradecer a nuestros clientes de electromedicina la oportunidad que nos brindaron. Pero hoy debíamos centrarnos en Prodol Meditec ya que hemos sido compañeros de viaje desde nuestro desarrollo hasta nuestra madurez. Con ellos, hemos desarrollado todo nuestro potencial, habiendo colaborado en su producto desde su conceptualización, diseño hasta su producción masiva.

Sirva este texto como agradecimiento a Prodol, porque sin ellos no seríamos lo que somos actualmente. En estos años hemos aprendido a diseñar y producir un producto médico fiable con un estándar de calidad alto. Gracias a este largo recorrido, hoy en día nuestros héroes particulares se esfuerzan en producir en esta difícil situación las vídeo-cámaras A390 que facilitan el uso de los vídeos laringoscopios y reducen las posibilidades de contagio a los sanitarios. Todo el mundo debemos aportar nuestro grano de arena para salir victoriosos de esta batalla.

¡Juntos venceremos!

 

Más info: