Lean Startup en diseño de producto

Los ciclos de diseño y lanzamiento de nuevos productos están cambiando rápidamente. Hoy en día existen algunos condicionantes importantes que debemos tener en cuenta a la hora de lanzar un producto:

  • Objetivos Comerciales: es importante ser ambicioso a la hora de estimar las ventas de nuestro producto pero debemos tener en cuenta que menos del 20% de los productos consiguen sus objetivos comerciales. En cuatro de cada 5 productos que se diseñan los objetivos comerciales estimados no se alcanzan: se venden menos unidades de las esperadas o se tarda más tiempo en alcanzar esas cifras. Por lo tanto debemos plantear diferentes escenarios para minimizar el riesgo.
  • Time to market: Según estudios realizados por la consultora IBS un mes de retraso en el lanzamiento de un producto supone una pérdida en el beneficio de un 10% de media (dependiendo del tipo de producto y sector) y un retraso de 12 meses supone una reducción en la facturación de entre un 50% y un 90%.

El método propuesto por Eric Ries en The Lean Startup se basa en un ciclo iterativo compuesto por:

  • La generación de una idea para transformarla en un producto mínimo viable (MVP)
  • La medición de los comportamientos de los usuarios
  • El análisis de los datos obtenidos
  • El aprendizaje necesario para adaptarse.

Cuando pensamos en aplicar estos métodos al diseño de un MVP Hardware tenemos dos objetivos claros:

  • Minimizar el riesgo: Conseguir con el mínimo de recursos tener un feedback real del mercado para no gastar (no invertir) dinero en un producto que no se venderá y de este manera poder medir y analizar ese feedback para modificar nuestro producto, lanzarlo (si está listo) al mercado o abandonarlo.
  • Reducir el time to market: El uso de este metodología trata de minimizar los recursos invertidos en lo que no valora el cliente y emplear mecanismos de desarrollo ágil para llegar al producto final en el menor tiempo posible.

Cuando nos enfrentamos al diseño y lanzamiento de un producto hardware en el que las iteraciones y los prototipos tienen plazos y costes mucho mayores a los del software podemos seguir algunas directrices:

  1. Keep it Simple . Realizar un importante esfuerzo en la concepción del producto. Utilizar sistemas de generación de ideas es importante pero tan importante como eso es realizar un proceso de convergencia quedándonos con lo imprescindible que vayan a valorar nuestros clientes a la hora de adquirir el producto. En este primera fase debemos intentar involucrar a nuestros clientes. ¡Es importante!
  2. Prototipos rápidos: Prototipar mucho y barato nos acerca más rápidamente a la solución final y hace que detectemos futuros problemas en el desarrollo en una fase muy temprana. Impresoras 3D para evaluaciones estéticas, CNC en la mecánica y soluciones como Arduino, OpenPicus o BeagleBoard en la electrónica son herramientas indispensables.
    • A pesar de trabajar en una primera fase con prototipos es conveniente que los proveedores y los fabricantes intervengan desde fases tempranas del proyecto para evitar problemas en producción
    • Hacer muchas pruebas de campo con clientes minimizará el riesgo en la salida al mercado y nos permitirá pivotar nuestro producto y adaptarlo a las necesidades de nuestros clientes.
  3. Lanzar una campaña de pre-orders en nuestra web utilizando diseños virtuales y vídeos de nuestros prototipos en funcionamiento. Si conseguimos despertar interés incluso podremos generar nuestros primeros ingresos. Si el producto está lo suficientemente maduro podemos comercializar nuestros primeros prototipos montados a mano. Una vez el producto esté cerca del mercado podemos utilizar plataformas de crowdfunding como kickstarter para conseguir nuestras primeras ventas
  4. Una vez tenemos el producto listo para producción tan sólo tenemos un 10% o 20% del camino realizado. Ahora tenemos que fabricarlo y venderlo. Si hemos orientado el proyecto bien en los pasos anteriores y hemos recogido y medido correctamente la información, el riesgo será mínimo. Tendremos una mejor estimación de las ventas que podemos realizar en función del interés que hayamos despertado y podemos encaminar las inversiones en producción a las ventas que pensamos realiza